miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿Una mujer ingeniera?

Aún existen trabajos estereotipados en estos años, a pesar de la liberación femenina y los avances que se han dado; estos estereotipos culturales continúan en la cabeza de muchos varones y mujeres.

En mi labor como Ingeniera de las Telecomunicaciones me ha tocado viajar a Cusco, Ancash y Junín en los últimos meses, en los viajes siempre he ido con un equipo de trabajo el cual está integrado por técnicos e ingenieros de mi especialidad o de Civil. Considero que es todo un aprendizaje de convivencia estar con ellos; pero nada que sea intolerante.

La primera vez que estuve en Huaraz, ya estaba alojado un grupo de tres ingenieros en el Hotel, llegamos con un Ingeniero y sabíamos que nos quedábamos sólo en el día, esa misma noche debíamos volver a Lima; es así que propuse estar en una habitación doble para ahorrar costos en estar en dos simples. El ingeniero se quedó sorprendido, me preguntó si no era un problema para mi, y claro, para mí no era un problema. Considero que al tener un grado de confianza con él y conocer la calidad de profesional que es, me ayudó a no tener problemas con esa decisión; todo estuvo bien, sólo que tuve que cambiarme en el baño luego de la ducha.

En otra oportunidad también en Huaraz, si opté por estar sola pues me encontraba en los días de mi periodo; compartir el baño sería un gran fastidio (todas sabemos que podemos ensuciar mucho y más en los primeros días).

Lo que si me afecta es el modo de comer de muchos varones: veloz, super rápido. Y no es que yo sea la persona más paciente para comer, en los almuerzos familiares termino antes que mis dos hermanas. En general los chicos devoran, muchas veces pienso que no muerden los bocados, pareciera que tragaran; y es constante darse cuenta que se han quedado con hambre luego de esa pequeña porción. Pero ojo que son muchos, pero no todos los varones los que tienen esta actitud.

Otro aspecto que me ha tocado ver es que son más descuidados en sus actividades de aseo, mientras yo debo ir al baño luego de cada comida con el hilo dental y todas mis herramientas para limpiar los dientes; ellos se olvidan, o lo olvidan a propósito.

Sin embargo a la hora de trabajar no hay diferencia, todos trabajamos hasta que terminemos lo que tenemos que hacer, el trato es similar para todos; aunque si son cuidadosos en ayudarme en alguna labor que sea de cargar algo pesado.

Esta facilidad que he tenido para adaptarme creo es por la formación recibida, en casa nunca fui tratada como una niña que no debía hacer nada. Al contrario, mi papá nunca dejó que me enseñara mi mamá a cocinar, me compró desde pequeña carritos y robots pues no consideraba que lo mío eran las muñecas Barbie ni los juegos de la cocinita.

Así que considero que los trabajos asignados por roles son estereotipos que toca romper a las mujeres, tener la capacidad cognitiva para demostrar que somos tan capaces que los varones para solucionar problemas, así como tener la flexibilidad para tolerar diversos ambientes de trabajo te ayudarán a crecer profesionalmente y hacerte respetar.

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