13 dic 2016 Hoy Leia amaneció feliz, durmió en el jardín y subió a mi cuarto en el segundo piso cuando la llamé. Fuimos al parque y estuvo corriendo bien hasta que apareció un labrador blanco gigante y la persiguió, seguramente pensaba que ella corría para jugar. La llevé a casa y subió a mi cuarto, no bajó cuando le dije que había comida, se notaba que estaba triste.
La dejé en el balcón del segundo piso porque no quería bajar, la dejé con su comida. Ojalá vuelva y siga en el balcón y ya esté feliz.
Llegaron los dueños de la casa y no les gustó ver a Leia dentro de la casa, ellos dicen que sólo debería estar en jardín o patio trasero, lo cual discrepo pero no me queda otra que acatar, es su casa y son sus normas.
Tuve que evitar que Leia entre a la casa luego de saludarme para que no se molesten los dueños de casa, creo que desde ahí se resintió. La llavé a pasear al parque, conocimos a Ozu un pequeño schnauzer plomo de 8 meses de edad, muy bonito y juguetón; su dueño, Ciro, me animó a acercarme al grupo de perros que está en el parque, ahí conocimos a Jack, un pequeño fox terrier super juguetón que a pesar de muchos intentos, no logró hacer jugar a la pequeña Leia.
Me partía el corazón ver a Leia temblar cada vez que se le acercaba un perro, parecía que le iba a dar un ataque de epilepsia o algo de eso, venían a mi mente los recuerdos de Lucy, la niña que sufría de epilepsia y con la que estuve internada.
14 dic 2016 Hoy Leia no quiso salir a pasear, normalmente se alegra y hoy no. Conocimos a Pelusa, una golden retriever de 6 años, muy cariñosa y juguetona, le encanta llevar su pelota y cualquier cosa en su boca, no la suelta hasta que María, su dueña, le pida hacerlo. Quiso jugar con Leia, pero ella le gruñó y asustó.
11am Los dueños de casa me llamaron pidiendo busque otra casa para Leia pues bota mucho pelo. Le dije que si era su última decisión me confirme para mudarme, no puedo dejarla, acepté tenerla y no puedo botarla. Quisiera pensar en que alguien la adoptará, pero no lo harían.
En este blog quiero compartir experiencias personales, reflexiones que suscita el vivir.
lunes, 19 de diciembre de 2016
miércoles, 19 de octubre de 2016
Leia se ha ido
Hoy debería cumplirse el sexto día de Leia en mi casa, pero no fue así. Leia se escapó el lunes al mediodía, mi primo dejó la puerta abierta y ella se escapó. Yo me enteré a las 8pm cuando llegaba del trabajo, al no verla en el jardín y mi primo decir tranquilamente que se había ido cuando él salió a la universidad y sugiriendo que seguramente me había ido a buscar.
Llevo tres días buscándola y no he tenido suerte, he publicado avisos en todas las redes sociales, he pegado afiches en Surco, Miraflores y San Borja.
Tengo un nudo en el pecho cada vez que pienso en cómo, dónde y qué estará haciendo. La imagino caminando con su lazo rojo asustada con la cola entre las piernas, mirando de un lado al otro, huyendo de los perros o personas que se le acerquen.
No creo que pueda recuperarla, es una perrita demasiado asustadiza y no se dejaría tocar por otras personas. La única oportunidad que tendría es cogerla dormida profundamente ante el llamado de alguna persona bondadosa que se apiade de mi tristeza y pueda reportarla como perdida.
Leia ojalá vuelvas a casa, te extraño. Prometo no abandonarte nuevamente.
lunes, 17 de octubre de 2016
Bienvenida Leia Gaela
El día viernes 14 arribó Leia Gaela a nuestras vidas, ella fue traída por bus desde Ayacucho, la trajo mi hermana en un kennel enorme prestado por una veterinaria de dicha ciudad, la tuvieron que aplicar un tranquilizante para que durmiera tranquila en las diez horas que duró el viaje.
Al abrir el kennel salió una temerosa perrita, aún algo dopada por el tranquilizante. Caminó con mucho miedo y tambaleándose entre pasos temerorosos. La imagen inicial que tengo de ella es de una perrita extremadamente miedosa tanto a personas como a otros animales, al querer cogerle la cabeza se agacha como esperando ser golpeada, en verdad me partió el alma verla tan inocente y con tanto miedo.
Han pasado tres días, hoy la llevé a correr, y a pesar de que en algunos momentos se escapa de otros perros que ve a lo lejos; creo que hubo un avance el que me siga y no se asuste de otras personas corriendo. Necesito mostrarle mi entusiasmo y alegría para que se sienta mejor.
Al abrir el kennel salió una temerosa perrita, aún algo dopada por el tranquilizante. Caminó con mucho miedo y tambaleándose entre pasos temerorosos. La imagen inicial que tengo de ella es de una perrita extremadamente miedosa tanto a personas como a otros animales, al querer cogerle la cabeza se agacha como esperando ser golpeada, en verdad me partió el alma verla tan inocente y con tanto miedo.
Han pasado tres días, hoy la llevé a correr, y a pesar de que en algunos momentos se escapa de otros perros que ve a lo lejos; creo que hubo un avance el que me siga y no se asuste de otras personas corriendo. Necesito mostrarle mi entusiasmo y alegría para que se sienta mejor.
lunes, 28 de marzo de 2016
Dr. Zhivago de Pasternak
Excelente novela, valió la pena invertir tantas horas del Metropolitano de leer incómoda el libro.
Si te gustan las novelas históricas y de drama, es una historia que te conmoverá. Caracterizada por tener muchos personajes, pero te ayuda con una lista de ellos para que puedas recurrir como ayuda de memoria.
Pasternak nos narra en un contexto deprimente de la Guerra Civil en Rusia, historias de diferentes personajes y su modo de sobrevivir en una época devastadora.
Si te gustan las novelas históricas y de drama, es una historia que te conmoverá. Caracterizada por tener muchos personajes, pero te ayuda con una lista de ellos para que puedas recurrir como ayuda de memoria.
Pasternak nos narra en un contexto deprimente de la Guerra Civil en Rusia, historias de diferentes personajes y su modo de sobrevivir en una época devastadora.
lunes, 18 de enero de 2016
"La distancia que nos separa" de Renato Cisneros
El libro me lo regaló José, mi enamorado, junto al libro “Raro” del mismo autor, fue en
las vísperas de mi cumpleaños número 27 en Ayacucho. Había pasado casi todo el
año quejándome de no poder ir a una librería o a alguna feria para poder
comprarlo, mientras que en Ayacucho no hay ninguna librería que venda libros
originales; así que decidió darme la sorpresa en una envoltura de papelógrafo y
un laso azul, mi color favorito.
Esos días estaba leyendo a García Marquez, por lo que recién
lo empecé a leer el 31 de diciembre en el vuelo que me llevaba a Iquitos para
pasar Año Nuevo allá; me ha acompañado durante ese viaje y en mis jornadas en
las combis y Metropolitano; finalmente anoche, luego de dies días, terminé de
leerlo.
“La distancia que nos separa” es un libro sobre el padre de
Renato Cisneros y su historia (se aclara al inicio que el personaje es
ficticio), tuvo que ahondar en lo poco que sabía de él para armar una novela
que narrara la historia de la que él y sus hermanos poco conocían,
permitiéndole iniciar una investigación que lo llevaría a viajar a muchos
lugares y conocer muchos personajes que él desconocía de su padre. A modo
resumido, su padre es un Ex Ministro del gobierno de Belaunde, con mucho poder
e influencia política; además tiene varios romances con mujeres, producto de
ello varios hermanos y hermanas.
No quisiera ahondar en el resumen, sino más bien en lo que
produjo y la meditación que tuve sobre la relación que tengo con mi padre: mi
padre también es un ser misterioso, una persona que siento no conozco ni la
mitad, siempre con sueños y actividades por hacer, una personalidad parca. Con
muchas palabras y argumentos a la hora de proponernos nuevos retos o
comentarnos noticias; pero de poquísimas palabras para expresar sus
sentimientos, frustraciones o miedos.
Desde que tengo noción, siempre ha sido muy exigente
conmigo, en el colegio no le sorprendían mis excelentes calificaciones y
premiaciones, su semblante me sugería que podía hacer y lograr más; no
solamente en los estudios, desde pequeña me inculcó el amor al deporte y las
competencias. Sugería que pudiera participar de torneos, yendo a verlos desde
la tribuna más lejana, si ganaba o perdía igual se retiraba antes de que
pudiera alcanzarlo para darle un abrazo; pero me hacía saber que le interesaba
y gustaba ir a verme.
Han sido las veces contadas en las que nos ha llenado de
frases cariñosas como un “te quiero” o “te extraño”, de una personalidad fría,
con las frases exactas para hacerte saber que ibas por buen camino, y con
miradas duras cuando hacía algo mal o estaba decepcionado. Sin embargo, no
podría dudar del amor que nos tiene a las tres ni a mi mamá; cuando nace
Andrea, la última de las Carrillo Palomino, se convertirá en una persona más
cariñosa, y en demasía con ella, usando frases más dulces como “pequeña” o “mi
pequeña”. Provocando en mi ciertos celos por no haber tenido el privilegio de
que esos adjetivos fueran para mí, su primogénita.
Mi padre ha sido juez, fiscal, abogado de importantes
empresas; también postuló en una oportunidad a la Alcaldía de Huamanga, no
pudiendo ocupar el tan ansiado sillón municipal quedando tercero. Ahora se
dedica a defender a culpables e inocentes, con buenos honorarios de personas
adineradas que acuden a él, así como dispuesto a aceptar pagos de gallinas,
tubérculos u otros en lugar de billetes. Así es él, una persona modesta a disposición
de los que lo requieran, de un vestir sencillo y amante del huayno ayacuchano
de antaño.
Admiración y agradecimiento es lo que surge en mí al pesar
en él, por haberme inculcado valores importantes, haber pagado mis estudios e
inculcarme el amor a la Tierra y al deporte. Sin embargo, algunas veces también
desconfianza, cuando no sabemos dónde está, o impotencia, cuando no acepta otra
forma de hacer las cosas que la suya. Creo que la conexión con mi padre ha sido
vital en mi crecimiento y desarrollo; pero siento que lo desconozco, ojalá poco
a poco pueda entrar en su vida y me permita asomarme en esos capítulos de su
vida que para mí aún son terreno desconocido.
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